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Tristeza y Vergüenza en el Adiós a la Leyenda Vitico Davalillo

El béisbol venezolano se viste de luto tras la partida de una de sus leyendas, Víctor “Vitico” Davalillo, y la tristeza y vergüenza embargaron al beisbolista Oswaldo Guillén durante el funeral, donde la escasa asistencia generó comentarios de descontento.

El Estadio Universitario de Caracas fue el escenario de la despedida a Davalillo, figura icónica en la historia del béisbol venezolano. Guillén, compañero de equipo y amigo cercano, expresó su pesar por la poca presencia de fanáticos, denotando una falta de reconocimiento a la grandeza del deportista.

“Estoy muy avergonzado y triste porque creo que el país no se ha dado cuenta de quién se nos fue”, lamentó Guillén, añadiendo, “Hay muy poca gente para despedir a esta gloria. Qué poco cariño tenemos por nosotros mismos”.

Las palabras de Guillén resuenan como un llamado a la reflexión sobre el aprecio y reconocimiento a las leyendas deportivas en Venezuela. Remarcó la importancia de Davalillo en su propia carrera, destacando la labor de su hermano Pompeyo y el impacto positivo de Vitico en la vida de muchos fanáticos.

“Yo soy quien soy por personas como los Davalillo”, afirmó Guillén. “Su hermano Pompeyo trabajó sin descanso en este mismo estadio para hacerme mejor pelotero, y Vitico también acá mismo le dio muchas satisfacciones a muchísimos fanáticos”.

La ausencia notoria de seguidores en el adiós a Davalillo llevó a Guillén a cuestionar la falta de reconocimiento a figuras como Luis Aparicio y Miguel Cabrera. Para él, Vitico fue el más grande en la liga venezolana, y la escasa asistencia al funeral le pareció una pena.

Las críticas de Guillén encontraron eco en Daniel Álvarez-Montes, director de El Extrabase en Miami, quien señaló la lástima de la baja concurrencia y la ausencia de representantes del Caracas, sugiriendo que la falta de compromiso era evidente.

Davalillo, reconocido como uno de los mejores bateadores en la historia del béisbol venezolano, falleció el jueves 7 de diciembre a los 84 años. Su legado incluye el Guante de Oro en 1964 con los Cleveland Indians y dos anillos de Serie Mundial en 1971 y 1973 con los Pittsburgh Pirates y Oakland Athletics, respectivamente.

Mari Montes, comentarista deportiva, fue una de las fuentes que confirmó el deceso de Davalillo, destacando sus cuatro campeonatos de bateo en la LVBP con los Leones del Caracas en las temporadas 1962-1963, 1963-1964, 1967-1968 y 1970-1971.

En un país apasionado por el béisbol, la falta de reconocimiento en el último adiós a una leyenda como Vitico Davalillo plantea interrogantes sobre la valoración de la historia deportiva nacional. Su legado perdurará, pero el episodio del funeral deja una marca de tristeza y vergüenza en el corazón del béisbol venezolano.

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