Actualidad

La herencia execrable de Pablo Escobar: violencia, dolor y muerte

La muerte del narcotraficante Pablo Escobar el 2 de diciembre de 1993 no puso fin a la violencia que desató en Colombia durante más de una década. Su legado de terror, corrupción y destrucción sigue presente en la sociedad colombiana.

Escobar fue responsable de más de 600 atentados terroristas que dejaron cientos de muertos y miles de heridos. Además de cercar a los medios de comunicación, los periodistas, los políticos, funcionarios judiciales y a miles de policías, trazó una línea de muerte entre quienes eran sus aliados y quienes eran sus enemigos.

Su muerte dejó un vacío de poder que fue llenado por otros grupos criminales que continuaron con la violencia y el narcotráfico. La guerra contra el narcotráfico en Colombia ha dejado más de 200.000 muertos y millones de desplazados.

La violencia desatada por Escobar no se limitó al ámbito físico. También tuvo un impacto negativo en la cultura y la política colombianas.

En el ámbito cultural, Escobar promovió la violencia y la cultura de la ilegalidad. Su imagen de “Robin Hood” fue utilizada para justificar sus acciones criminales.

En el ámbito político, Escobar utilizó su poder para corromper a políticos y funcionarios públicos. Esto llevó a un aumento de la corrupción en Colombia, que sigue siendo un problema importante en la actualidad.

Escobar también tuvo un impacto negativo en el medio ambiente. Su cartel de drogas destruyó miles de hectáreas de selva en la región de la Amazonía para cultivar coca.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba