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EE.UU. deporta a más de 380.000 inmigrantes en seis meses

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos ha deportado a más de 380.000 inmigrantes que intentaron ingresar ilegalmente al país desde mayo de este año, según informaron las autoridades fronterizas.

Estas expulsiones, realizadas bajo el Título 8, incluyen a más de 60.000 miembros de unidades familiares, marcando un récord para ese periodo. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en colaboración con el DHS y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), llevó a cabo decenas de vuelos de expulsión a destinos en todo el mundo, incluso en Centro y Sudamérica, mientras que más de 5.000 personas de México fueron devueltas a su país de origen.

Los deportados enfrentan una prohibición de solicitar la admisión a Estados Unidos durante al menos cinco años y podrían enfrentar procesos penales si intentan ingresar nuevamente sin autorización.

Estas medidas forman parte de la estrategia de la administración Biden para gestionar la crisis en la frontera, que ha experimentado más de 3.2 millones de detenciones de migrantes que intentaron ingresar ilegalmente en el año fiscal 2023.

“Continuaremos repatriando a su país de origen a los no ciudadanos que no tengan una base legal para permanecer en los Estados Unidos”, afirmó Corey Price, Director Ejecutivo Asociado de Operaciones de Deportación y Control del ICE.

En las últimas semanas, las autoridades han intensificado los vuelos de deportación, con más de 30 destinos diferentes. La CBP señala que los vuelos hacia Venezuela, iniciados en octubre, han resultado en una disminución del 65 por ciento en las detenciones de venezolanos en la frontera suroeste.

A pesar de estos esfuerzos, el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes ha calificado las cifras como “alarmantes”, atribuyendo la situación a las denominadas “políticas de fronteras abiertas”.

Kristie Canegallo, subsecretaria interina de Seguridad Nacional, destacó que la administración Biden ha liderado la mayor expansión de vías legales en décadas, incluyendo programas como el parole humanitario y el Estatus de Protección Temporal (TPS) para países como Venezuela, Cuba y Nicaragua.

La eliminación del Título 42, una política de la era Trump, ha permitido la liberación de miles de inmigrantes en Estados Unidos, a pesar de las críticas del Comité de Seguridad Nacional.

Recientemente, la liberación de más de 7.000 Extranjeros con Intereses Especiales (SIA) que ingresaron a través de la plataforma CBP One ha levantado preocupaciones sobre la posible infiltración de terroristas a través de la frontera sur.

Mientras tanto, crece la presión sobre el Secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, con varios congresistas pidiendo su destitución debido a la crítica situación en la frontera.

Las deportaciones de inmigrantes que intentan ingresar ilegalmente a Estados Unidos han aumentado significativamente en los últimos meses. La administración Biden ha intensificado sus esfuerzos para expulsar a estos migrantes, pero las cifras siguen siendo elevadas.

La crisis migratoria en la frontera sur de Estados Unidos es un tema complejo que no tiene una solución fácil. La administración Biden ha tomado medidas para abordar la situación, pero estas medidas han sido criticadas por ambos lados del espectro político.

El futuro de la política migratoria de Estados Unidos es incierto. La administración Biden ha indicado que continuará priorizando las vías legales para la migración, pero es probable que la crisis en la frontera siga siendo un desafío para el país en los próximos años.

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