Economía

Dónde y cómo invertir en 2024, un año que Wall Street ve con moderado optimismo

El optimismo que se vive en los mercados en la primera mitad de diciembre no contagia a la mayoría de los estrategas de Wall Street que están tratando de anticipar cómo será 2024.

Con respecto al aspecto macro económico, los expertos en gestión de patrimonio de JP Morgan resumen las previsiones del consenso en otros bancos y gestores cuando explican en su informe sobre el año que viene que el crecimiento económico será positivo “pero bajo la tendencia en la primera mitad de 2024. Con la ayuda de las rebajas de tasas de interés por parte de la Fed, esperamos un avance en la tendencia normal en la segunda mitad del año”.

Los economistas de Citi ven al que viene como un año de “transición” en el que a pesar de la desaceleración no va a haber un colapso económico amplio. De hecho se espera que EE UU, lidere en este patrón de slow then growth (desacelerar y luego crecer).

Aunque los inversores en los mercados cierren el año anticipando bajadas de tasas tan pronto como el mes de mayo, la mayoría de la banca de Wall Street cree que eso ocurrirá a finales de año y con recortes moderados tras llegar a una inflación que ronde el 2.5% a finales de 2024.

En Goldman Sachs se han recalibrado previsiones recientemente y esperan el primer movimiento a la baja por parte de la Fed presidida por Jerome Powell en septiembre.

La mayor parte de los riesgos se esperan de la situación geoestratégica, especialmente las guerras en Ucrania y Gaza, además de cómo se gestione la debilidad de China y el control final de la inflación, que no resurja la presión al alza en los precios. En los libros de historia del siglo XX hay ejemplos sobre esta posibilidad tras retirarse la restricción monetaria.

La expectativa generalizada es que los mercados se mantengan al alza pero con un retorno sobre la inversión limitado. El equipo de analistas de Goldman Sachs dirigido por David Kostin espera que el S&P 500 termine el año en 4700— no muy lejos de donde está a mediados de diciembre—, “con una ganancia del 5% que puede ser del 6% si se incluyen dividendos”.

En el caso Morgan Stanley, el jefe de inversión y estrategia Mike Wilson prevé que este índice quede en los 4500, mientras que Darrell Cronk, presidente del Instituto de Inversión de Wells Fargo lo ve entre los 4600 y los 4800. En Comerica creen que el índice estará en el entorno de 4750 y la perspectiva más pesimista, con una caída del retorno para el año, la aporta el equipo de estrategia de JP Morgan liderado por Dubravko Lakos-Bujas que cree que este índice estará en el entorno de los 4200.

Entre los más optimistas, los estrategas de LPL que creen que si Powell baja las tasas como esperan, el año puede acabar para el S&P 500 en un rango de 4,850 a 4,950 y las acciones pueden tener un rendimiento entre el 5% y el 9%. Bank of America cree que este índice puede llegar a 5000.

“Nuestra base de referencia”, explican en Goldman Sachs, “asume que en este año la economía se va a expandir a un ritmo modesto y evitar una recesión, las ganancias subirán un 5% y las valoración del mercado de acciones de 18x quede cerca del nivel actual de PER. Es una previsión que queda por debajo del retorno del 8% durante un año de elección presidencial”.

La previsión del equipo de Kostin es que será un buen año para las acciones pero el punto de partida actual (en un momento en el que buena parte de los componentes del índice S&P 500 están cerca de sus récords) va a limitar el potencial de apreciación.

Los economistas de este banco han previsto un crecimiento del 2.1% para el año, por encima del consenso pero “esta visión ya está reflejada en los precios”, los márgenes se han estabilizado pero “una expansión desde los niveles actualmente elevados parece improbable”.

Y no solo es el punto de partida elevado del año. La jefa de estrategia global de Invesco, Kristina Hopper, explica que aunque se incrementará el apetito por el riesgo a finales de 2024 no cree que el esto permita dar grandes pasos “debido a la superficialidad de la desaceleración”.

Los analistas y los mercados en general estarán pendientes de las anticipadas bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal. Foto: Getty Images.
Los analistas y los mercados en general estarán pendientes de las anticipadas bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal. Foto: Getty Images. (hamzaturkkol via Getty Images)

Cómo invertir en 2024

A la hora de operar en este entorno, desde el Instituto de Inversión de Wells Fargo se recomienda la opción por calidad y posturas defensivas en el mercado de acciones. Se espera que la caída de beneficios de 2023 continue en 2024 y que las circunstancias macro económicas pesen en los beneficios netos de tal manera que no se note la mejora hasta 2025. “Preferimos las grandes capitalizaciones sobre las medias además de mercados desarrollados frente a emergentes”, dice el equipo de Cronk.

También Morgan Stanley cree que habrá mejores resultados en los mercados de acciones de EE UU que en Europa o mercados emergentes aunque estos últimos pueden ver una recuperación más fuerte en la segunda mitad debido a que el cambio de rumbo de la Fed puede debilitar el dólar y cambiar el flujo del capitales.

En Invesco, de hecho el potencial se ve en los mercados emergentes y los desarrollados fuera de EE UU. Además considerando que el sector de consumo discrecional está muy correlacionaron con el ciclo económico, este se puede ver beneficiado de la mejora de la economía sobre todo teniendo en cuenta el bajo desempleo. “Preferimos cíclicos y valor en el primer semestre cuando los mercados cuentan que en la segunda mitad del año habrá recuperación pero en la segunda mitad, una vuelta al crecimiento y la reducción de tasas de interés puede beneficiar a las tecnológicas y las empresas de crecimiento”, explica el equipo de Hooper.

Con respecto a las acciones Goldman Sachs cree que la gran evolución de los llamados “7 Magníficos” (Nvidia, Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta Platforms y Tesla) de mega capitalización bursátil deberían volver a tener un comportamiento mejor que el mercado de acciones en su conjunto como ya ha pasado en 2023.

Para estos siete títulos se espera “crecimiento de ventas más rápidos, mayores márgenes, un ratio mayor en la reinversión, unos balances más fuertes que el resto de las 483 empresas y sus transacciones están con una valoración relativamente en línea con las medias recientes tras contabilidad por su crecimiento esperado”. Ahora bien, desde este banco de inversión se observa que el perfil de riesgo ganancia no es especialmente atractivo “dadas las expectativas tan elevadas”.

La fiebre de la IA generativa representa un potencial motor de los beneficios, explican desde Goldman, pero en la mayor parte de los casos “tendrá un impacto limitado en los beneficios el año que viene”.

Qué hacer con la renta fija y el efectivo

Los analistas de este banco creen, no obstante, que los hogares seguirán vendiendo acciones por segundo año consecutivo por las consecuencias de los altos tipos de interés. Los ahorradores se han inclinado por activos con altos rendimientos como bonos del Tesoro y money ‘markets funds’ para su liquidez.

En LPL Research piensan que los rendimientos de los bonos del Tesoro “pueden estar relativamente altos en el corto plazo “aunque las tasas pueden disminuir un poco en comparación con la volatilidad observada en 2023”. Con todo se cuenta que la mayor emisión de bonos para financiar los déficit “y el potencial de relajación del banco central de Japón puede mantener una la presión al alza de los rendimientos”. “Creemos que los bonos ofrecen un valor a tener en cuenta”, dicen.

El equipo de Wilson en Morgan Stanley recomienda que en la primera parte de 2024 los inversores sean pacientes y selectivos. “Los riesgos al crecimiento global — dirigidos por la política monetaria— siguen elevados y los vientos de cara a los beneficios pueden mantenerse hasta que la recuperación se afiance”.

Para la segunda mitad del año la caída de la inflación debe llevar a la rebaja de las tasas y el aumento del crecimiento lo que significa “que de una incertidumbre de corto plazo se pasará a una recuperación de las acciones”, explica Wilson. Dentro de EE UU su equipo prefiere acciones del sector de salud e industriales con respeto a otros sectores cíclicos.

En Wells Fargo se van a mantener posiciones defensivas a la entrada del año antes de que se produzca “el pivot a la recuperación”. Su recomendación es la misma, paciencia y diligencia para centrarse en calidad de altas capitalizaciones, neutralidad con las medias y siendo desfavorable con las empresas de baja capitalización.

Para cuando la rebaja de tasas llegue a mover con fuerza la economía la recomendación de Wells Fargo se centra en los sectores de salud, industria (aeroespacial, defensa, comercial y profesional, multiindustria y transporte por ferrocarril) y materiales (de construcción industrial y especialidades químicas).

Con respecto al cash, la liquidez que se ha dirigido a money markets (un mercado ahora de $5.8 billones) y directamente certificados de depósito al 5% que han sido imposible de ignorar, se dan nuevas circunstancias en 2024 porque como dicen en CIti “la liquidez es una estrategia pobre de inversión a largo plazo que normalmente reduce el retorno en las carteras”. Se pierde la posibilidad de participar en una remontada en el mercado y al coste de oportunidad se resta el efecto de la inflación.

Una estrategia de salida es lo que se aconseja por un Wall Street que descuenta ya el tiempo que le queda de atractivo a esta inversión.

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